jueves, 1 de mayo de 2014

Maquillaje en la Edad Media

HISTORIA DEL MAQUILLAJE EN LA EDAD MEDIA   (476-1492) 

Durante la Edad Media Europea se continuó levemente con el idea de belleza, de la piel y el rostro pálido. El problema principal, era que la Iglesia (y su poder dominante) consideraba el maquillaje como algo pecaminoso e inmoral.



El cuidado personal pasaba a ser considerado indigno y ofensivo. Ellas solo debían pensar en salvar sus almas: la personalidad de la mujer debía apagarse, pero se mantenía encendida en la intimidad de sus casas.

 
Recluidas en sus castillos, las nobles damas esperaban las visitas de mercaderes ambulantes para comprar afeites, bálsamos, artículos de tocador y hierbas.
No se dió demasiada importancia a la belleza. Aún así las mujeres utilizaban distintos trucos de belleza ya fuera para ocultar una enfermedad (lo cual eliminaba la posibilidad de vanidad) o para agradar a su marido.


Para obtener la piel blanca del rostro y cuello, solían utilizar materiales como harina de trigo o el Albayalde traído de Oriente (carbonato de plomo).

Transcurrido algún tiempo volvieron a interesarse por la cosmética, debido en gran parte a la influencia árabe. Destacaron los grandes trenzados en el pelo que, a veces, más que un peinado llegaron a ser verdaderas obras de arte.